Las reglas del Coaching

No eres nadie sin tu equipo o sin la gente que te rodea. El coaching como fórmula eficaz para ayudar a las personas y a las organizaciones a alcanzar resultados extraordinarios se está convirtiendo en el mejor aliado para recorrer el camino del crecimiento profesional y personal.

El coaching no es un nuevo término para nombrar viejas prácticas. Es la sinergia de diferentes habilidades y metodologías que han ido evolucionando de  manera independiente.

1.- El coaching es una disciplina científica con una metodología precisa que permite orientar a las personas hacia el éxito, hacia la consecución de los objetivos que se planteen tanto a nivel personal como profesional y además potencia al máximo cada una de nuestras habilidades, capacidades o recursos.

2.- Es un proceso de entrenamiento y aprendizaje que ayuda a los individuos a obtener lo mejor de sí mismos y a alcanzar las metas que se hayan propuesto. Es, por tanto, el mejor apoyo y aliado para recorrer el camino entre lo que somos ahora y lo que nos proponemos y queremos ser.

3.- Nadie está en posesión de la verdad: nuestra percepción de la realidad no es forzosamente la única ni la verdadera. “No son las cosas las que nos preocupan, sino la opinión que tenemos de ellas. El coaching parte de la premisa de que nuestra forma de ver e interpretar el mundo determina o condiciona nuestras acciones. Y son las acciones que llevamos a cabo las que generan en gran medida los resultados que obtenemos.

Si perseguimos resultados diferentes o extraordinarios, a veces no basta con cambiar las acciones; es preciso modificar nuestra forma de interpretar cuanto sucede, ponernos otras gafas para ver el mundo.

4.- Gran parte de nuestras limitaciones están en nosotros mismos, en las conversaciones, pensamientos o interpretaciones que hacemos acerca de lo que sucede. Si somos capaces de cambiar esas interpretaciones por otras, tomar las riendas de nuestra vida haciéndonos responsables de cuanto nos ocurre, podemos generar un cambio y modificar aquello que antes nos parecía complicado o, incluso, imposible.

El coaching no se basa por tanto en la transmisión de conocimientos, sino en la capacidad para liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño.

El coach plantea preguntas para que su cliente reflexione, revise sus creencias, identifique “qué le está faltando” para alcanzar su meta y, por tanto, encuentre sus propias respuestas.

5.- El coach facilita el descubrimiento de actitudes ineficaces, puntos ciegos, falta de autoconfianza o de compromiso, y anima a  su cliente a trabajar sus áreas de mejora.

6.- Todas las personas tenemos la capacidad o potencial suficiente para poder descubrir las respuestas por nosotros mismos. El coach sería un facilitador de ese camino.

7.- El coaching es el reconocimiento del carácter activo y generativo del lenguaje.

8.- El coaching es una asociación igualitaria y sinergética, las relaciones pesan más que la suma de las partes. No eres nadie sin tu equipo o sin la gente que te rodea, tu entorno más cercano. El coaching se consolida como el mejor aliado para recorrer el camino del crecimiento profesional y personal. En definitiva, se trata de una fórmula eficaz para ayudar a las personas y a las organizaciones a alcanzar resultados extraordinarios.

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