Business Intelligence en tiempos de crisis

En los tiempos que corren cualquier inversión en las empresas se mira con lupa. La cuestión es, ¿un enfermo se cuestiona tomar la medicación que le ha prescrito su médico?

 

Convendremos que, en principio, lo mejor es la medicina preventiva: hacer revisiones, análisis de sangre de vez en cuando y prácticas saludables para mantener un buen estado de salud general. Sin embargo, si no se ha hecho nada de esto porque afortunadamente teníamos una salud de hierro y caemos enfermos de forma repentina entonces, ¿es mejor esperar a recobrar la salud de forma espontánea o poner todos los remedios a nuestro alcance para recuperarla?

 

La respuesta llevada al terreno de la empresa dependerá seguramente de si ésta es o no viable. Si en época de vacas gordas no se ha dotado a la empresa de las herramientas y metodologías realmente útiles y necesarias para la gestión y el análisis que le hayan permitido ser eficientes, mejorar y tomar decisiones acertadas, es decir, mantenerla en un buen estado de salud, es posible que la actual crisis esté siendo especialmente dura. Ahora sin embargo, ¿es recomendable dejar que las cosas se soluciones por sí solas?

 

En estos momentos seguramente muchas inversiones se estén posponiendo o ni tan siquiera contemplando, entonces ¿cuándo será el momento? ¿Si no lo era antes cuando todo iba viento en popa ni ahora porque hay que recortar?

Control de Gestion

Tal vez parte de la solución esté en disponer de las herramientas que nos ayuden en la gestión tanto estratégica como operativa para saber qué ha pasado, qué está pasando y qué queremos que pase, respectivamente, reporting y análisis OLAP, dashboards y cuadros de mandos, es decir, sistemas de Business Intelligence que nos ayuden a tomar las mejores decisiones posibles con toda la información disponible a nuestro alcance.

 

De éste modo podríamos saber qué productos y mercados están funcionando mejor, cuales no son rentables, cual es la dimensión óptima de la plantilla en cada momento, qué procesos son ineficientes y por lo tanto mejorables, si se están cumpliendo los plazos, cómo evolucionan los principales ratios financieros para poder gestionar las necesidades de tesorería con tiempo, evolución de la cartera de cobros y de la morosidad, stocks ociosos, …

 

Poniendo otro símil, ¿a alguien se le ocurriría conducir su coche sin retrovisores, sin luces ni indicadores de velocidad ni de combustible? seguramente sería tildado de suicida, sin embargo, muchas empresas se están gestionando a ciegas y, lo que es peor, sin cuestionarse si lo podrían hacer mejor.

 

La crisis está pasando factura y son tiempos muy duros para muchas empresas, pero también puede ser una oportunidad para reflexionar, mejorar y salir reforzados y en definitiva, para algo tan positivo como aprender.

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