Caso práctico de refinanciación de deuda

Antes de llegar al concurso de acreedores, muchas empresas ahogadas por la crisis de liquidez intentan refinanciar su deuda. Aunque el aplazamiento de la deuda no es la solución a todos los problemas, proporciona algo de aire a la empresa. Para que sea efectiva, larefinanciación debe ir acompañada de una reestructuración del negocio, a fin de adaptar los costes a las nuevas dimensiones empresariales, reconsiderar su posicionamiento estratégico en el nuevo escenario, mejorar operativamente en todas las áreas, hacer nuevos esfuerzos en las áreas de marketing/ventas y revisar cada una de las áreas del negocio que tal vez no sean adecuadas a las actuales circunstancias.

Pues bien, siendo conscientes de que jugamos en un nuevo escenario y tomadas las decisiones de cambiar nuestra empresa hasta alcanzar el tamaño y la posición necesaria, plantear una refinanciación de deuda va a permitir que la organización se dote del tiempo necesario para su transformación, que permita arrojar nuevamente flujos de caja positivos que logren financiar las necesidades operativas, así como el repago de la deuda que pesa tanto en estos momentos (sobre todo porque mantenemos la misma deuda que cuando teníamos un negocio más grande y que generaba mucha más caja que el actual).

Llegados a este punto y puestos a conseguir refinanciar nuestra deuda, debemos tener en cuenta las claves que nos van a llevar al éxito de dicha acción. Entre ellas podemos citar las siguientes: la empresa, el empresario y el equipo directivo; el plan de negocio; la transparencia en el proceso; el pool bancario; el plan de refinanciación; las garantías inmobiliarias y el grado de cobertura de la deuda; y el tiempo a invertir en el proceso.

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