EL OUTSOURCING FINANCIERO UNA NECESIDAD PARA PYMES

El outsourcing en las empresas va creciendo de forma imparable. Lo que empezó con aspectos periféricos de la actividad de la empresa va ganando terreno y cada vez más se acerca al epicentro de la toma de decisiones de la empresa (financiero-fiscal-contable). Hay que flexibilizar, el 80% de las empresas, según Ernst & Young, ya subcontrata alguna de sus actividades y se traslada a marchas forzadas en los centros de decisión de la empresa. La externalización de servicios financieros funciona muy bien en paises como Reino Unido y Alemania.

La actual crisis parece un momento idóneo. La posibilidad de que una pyme pueda disponer de un servicio financiero a tiempo parcial o a horas que se implique de forma activa en la operativa diaria de la empresa es altamente recomendable ya que la mayoría de empresas no tienen recursos suficientes para costearse un profesional financiero, un contable-fiscal. En muchos casos la función la asume el gerente y el problema se hace más patente en tiempos de dificultades. El gerente debe estar para su negocio, generando riqueza y no dedicarse a la parte financiera de la empresa, ya que en muchos casos no dispone de formación. Sabe lo que tiene pero no lo que tiene por delante y solo una gestión presupuestaria, de tesorería permite un buen control.

En muchas pymes les falta un control presupuestario, no analizan desviaciones ni toman medidas y hoy en día es fundamental el control del gasto. Tampoco, en muchas de ellas llevan control de tesorería lo que implica tensiones de liquidez y una falta de optimización de los recursos lo que lleva a engrosar la cuenta de gastos financieros. Se trata de anticiparse a los problemas que puedan aparecer. Siempre hay que ir por delante y poder negociar con las entidades financieras teniendo entre manos datos fiables que ofrecer y que los proyectos sean veraces y viables, con los riesgos bien definidos.

También puede darse el caso de circuitos administrativos ineficientes, duplicidad de documentación, por lo tanto falta de productividad.

El profesional del outsourcing financiero-contable-fiscal, va a unas horas fijas a la empresa cada semana, según se haya pactado. Su labor es analizar las necesidades de la empresa, de reuniones internas con el empresario, con el personal de turno, de negociar con las entidades financieras, de proponer cambios, con la finalidad de aumentar la productividad y tener una planificación a corto y medio plazo en cada aspecto fundamental de la empresa. No deja de ser un apoyo/asesoramiento para el empresario que le permite dedicarse y centrarse en otras facetas inherentes a su condición. No deja de ser un consejero externo que ayuda a visualizar un horizonte más largo.

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