Libertad de amortización: una decisión limitada por la amortización contable

¿Es posible que la aplicación del beneficio fiscal de la libertad de amortización regulada en la disposición adicional undécima del RDLeg. 4/2004 (TR Ley IS) determine la realización de ajustes extracontables positivos en los primeros periodos impositivos con el objeto de que un mayor gasto se impute en la base imponible de periodos impositivos posteriores?

A esta pregunta ha dado respuesta la Dirección General de Tributos en consulta de 15 de junio de 2012, concluyendo en la misma que, a la hora de aplicar la libertad de amortización se tendrá en cuenta, siempre, la amortización contabilizada como amortización fiscal mínima.

Por una parte, la amortización contable refleja la depreciación sistemática y racional de un bien en base a su funcionamiento, uso y disfrute. Por otra, el apartado 1 del artículo 11 del RDLeg. 4/2004 (TR Ley IS) señala que “serán deducibles las cantidades que, en concepto de amortización del inmovilizado material o inmaterial, correspondan a la amortización efectiva que sufran los distintos elementos por funcionamiento, uso, disfrute u obsolescencia”, señalándose en el mismo precepto cuándo se considera que la depreciación es efectiva, permitiéndose además en determinados casos la libertad de amortización.

Con base en lo expuesto anteriormente, la Dirección General de Tributos dispone que la amortización contable será deducible siempre que se cumplan los requisitos previstos en la normativa aplicable, no existiendo precepto alguno que permita optar por no aplicar en la base imponible la deducción de las amortizaciones contabilizadas, siempre que éstas se hayan ajustado a los requisitos legales.

Tal y como señala la STS, de 22 de mayo de 2004, la libertad de amortización es una medida fiscal de fomento de las inversiones, por la cual la Hacienda Pública facilita un crédito, sin interés, cifrado en un porcentaje de la inversión realizada y a devolver en unos plazos establecidos. Por el contrario, en el supuesto de que se optase por considerar que la amortización contabilizada, que se corresponde con la depreciación efectiva, es susceptible de ser imputada a la base imponible de períodos impositivos posteriores, mediante el correspondiente ajuste extracontable positivo, ello daría lugar a un resultado contrario al perseguido por el legislador, a tenor de lo dispuesto en la disposición adicional undécima del RDLeg. 4/2004 (TR Ley IS).

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