Recuperar el IVA de países extranjeros

Si en tu empresa hay trabajadores que visitan a clientes situados en otros países de la unión europea o que acuden a eventos situados en dichos países, lo habitual es que se tengan gastos por los que se ha de soportar IVA del país visitado.

Este IVA puede venir en muchos conceptos, ya sea por hoteles, desplazamiento, acceso a lugares, etc. En estos casos, tu empresa no podrá deducirse el IVA en las declaraciones que presenta en España, porque es IVA de otros países. No obstante, lo que sí podrás solicitar es la devolución del IVA pagado mediante el modelo 360 que deberás presentar por internet. Esta solicitud tendrá que ir acompañada de las facturas que justifiquen el IVA soportado.

Posteriormente, la administración española será quien en nombre de tu empresa gestione la devolución en el país que se soportó el IVA.

Si en vez de a un país territorio de la Unión Europea, ha viajado a uno extranjero e igualmente se acaba soportando IVA, en función del país del que se trate y de las operaciones que se efectúen, también sería posible recuperar el IVA.

Así, si se trata de un país con el que España tenga firmado un acuerdo de reciprocidad de trato, se podrá recuperar. En concreto, hay acuerdos firmados con Canadá, Japón, Noruega, Israel, Mónaco y Suiza. Eso sí, en estos casos, tu empresa no podrá gestionar la devolución del IVA a través de la Administración española, sino que deberá hacerlo directamente con las autoridades fiscales de dichos países.

La documentación que deberás aportar en estos casos será:

– Facturas originales.

– Certificado emitido por las autoridades fiscales españolas en el que se manifieste que tu empresa es sujeto pasivo del IVA en España.
– Es posible que te exijan que nombres como representante fiscal a un residente en el país en cuestión que se haga responsable solidario de las devoluciones de IVA.

Por lo tanto, antes de solicitar la devolución de un IVA te aconsejamos que compruebes si el IVA corresponde a compras que se contemplen en el acuerdo de reciprocidad y es que además de todo lo anterior, con algunos países se han establecido limitaciones concretas, por ejemplo, con Canadá sólo existe reciprocidad respecto a los servicios de reparación y alojamiento, así como suministro de repuestos que se utilicen en actividades empresariales.

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